El Resplandor: de Johnny a Jack.

Esta noche se celebra Halloween, así que no puedo dejar de escribir una pequeña entada sobre mi película de terror favorita, El Resplandor.

Puede que muchos espectadores y fans de El Resplandor que hayan visto la versión original además de la doblada, no entiendan por qué cuando un grandioso Jack Nicholson rompe a hachazos la puerta del baño y asoma la cabeza para anunciar su llegada, dice dos nombres distintos en ambas versiones. En la versión original podemos escuchar un «Here’s Johnny!»:

Mientras que nosotros siempre hemos escuchado:  «¡Aquí está Jack!».

Muchos habrán pensado (como pasa en tantas ocasiones), que esto es un “error” del traductor que no tiene ningún sentido. Pero resulta que tiene su explicación. Fue al propio Jack Nicholson al que se le ocurrió usar esta frase que se convertiría en legendaria. La frase la usaba el presentador de un famoso programa emitido en Estados Unidos durante la década de los 70. A Johnny Carson se le presentaba en cada programa con un: «Here’s Johnny!»

Ahora, hay que parase a pensar qué se nos hubiese pasado por la cabeza al oír esa frase en el doblaje. Probablemente nos preguntaríamos quién era ese tal Johnny, haciendo que nuestra mente empezase a divagar y alejándonos momentáneamente del momento cumbre de la película. Por esta razón, el traductor de la cinta, Vicente Molina Foix, tuvo que tomar la decisión de cambiar Johnny por Jack, para que así la frase tuviese sentido para los espectadores españoles. Lo que para los estadounidenses fue un toque de humor y un guiño hacia el famoso programa de televisión, para nosotros habría sido un sinsentido.

Happy Halloween! Y recordad, no matéis al traductor. Jack Torrance no lo haría (o sí…).

jack torrance

El Resplandor: Un doblaje de miedo.

En España al hablar de la famosa adaptación cinematográfica de El Resplandor de Stanley Kubrick es casi inevitable que nos venga a la mente su peculiar doblaje. Como sabrán los conocedores del trabajo del director norteamericano, él mismo era el quien seleccionaba al personal encargado del doblaje de sus películas, incluyendo al director de doblaje, los actores e incluso el traductor del guión.

Stanley Kubrick y Jack Nicholson durante el rodaje de El Resplandor

En concreto para El Resplandor el elegido para dirigir el doblaje fue nada más y nada menos que el cineasta Carlos Saura, de la traducción se encargó el también cineasta y escritor Vicente Molina Foix y las voces elegidas fueron las de Joaquín Hinojosa y Verónica Forqué. Está claro que la elección de Kubrick no era lo que la audiencia española esperaba y a lo que estaba acostumbrada. El director quería que las voces en español fuesen lo más parecidas a las originales, y en este sentido se puede decir que estuvo acertado, especialmente con la elección de Verónica Forqué; pero para la audiencia esto resultó algo contraproducente. Las voces del doblaje suenan tan reales como las de la versión original, no están niveladas y tienen un ritmo distinto al de los doblajes comunes. Esto no le gusto a los espectadores que acostumbrados a unos doblajes más  retocados rechazaron por completo este. Entonces se puede decir que el hecho de que no guste este doblaje va más allá de cómo actúan los actores de doblaje, podemos darnos cuenta de esto si nos fijamos en otros doblajes donde las actuaciones de los actores son malas pero las voces y los ritmos están nivelados, lo que hace que los espectadores no sientan esa “distancia” entre la película y ellos mismos, a pesar de las carencias interpretativas de los encargados de doblar la película. Todo es una cuestión de a lo que los espectadores estamos acostumbrados, y si se nos presenta algo distinto a lo normal lo rechazamos automáticamente.

Para Kubrick el doblaje al español de El Resplandor fue de su agrado ¿qué nos hace pensar eso? Simplemente que él (sin saber castellano) al escuchar las voces le resultaban lo más parecidas al la versión original, pero el hecho es que no estoy muy segura del éxito de las películas dobladas si siempre se buscasen voces lo más parecidas a la versión original y la mayor naturalidad y realidad posible, habría entonces muchísimos doblajes tachados con los mismos malos adjetivos que El Resplandor.

Para muchos esta película es el ejemplo número uno de un mal doblaje, en mi opinión es una afirmación demasiado extrema. Creo que es un doblaje demasiado real para el público, pero eso no lo hace el peor doblaje que se haya hecho en España, a mi parecer hay doblajes interpretativamente muchísimo peores o de voces que no encajan en absoluto. Pero esto como se dice siempre, es una cuestión de gustos…

Para terminar os dejo un fragmento de la versión original para que escuchéis vosotros mismos, comparéis y decidáis si Kubrick estuvo acertado con su decisión o no.